Blog del Faro

Espacio abierto para la reflexión, testimonios y propuestas de docentes, investigadores, asesores técnico-pedagógicos, directores, supervisores, madres, padres y estudiantes.

En la poesía cabemos todos

En este documento, la Mtra. Elda Rincón Hernández, directora de una escuela secundaria de educación especial en Querétaro, nos presenta el potencial de un taller de poesía para que jóvenes con discapacidad intelectual exploren y expresen sus emociones, sentimientos y vivencias. Se trata de una buena práctica en la categoría “relación y nuevos vínculos con las madres y padres de familia”, como parte del ejercicio de sistematización de buenas prácticas de docentes en pandemia, encabezado por Grupo Loga, el Faro Educativo de la IBERO, Proeducación, Pauta y Renaced, y cobijado también por la Red de Mujeres Unidas por la Educación.

Comienza la conversación

Elda Rincón Hernández
Directora de una escuela secundaria de educación especial
Querétaro

Ubiquemos la buena práctica

Categoría: Relación y nuevos vínculos con las madres y padres de familia
Nivel y modalidad educativa: Secundaria, educación especial
Grado escolar: Secundaria A, B y C
Turno: Matutino

Fines perseguidos

El objetivo general fue promover el auto-reconocimiento y el reconocimiento de los otros en los jóvenes con discapacidad intelectual, por medio de la poesía para crear y dar sentido a emociones, sentimientos, historias y vivencias.

Como objetivos específicos se plantearon: i) Lograr que los jóvenes adquieran las herramientas necesarias para expresar y escribir sus propias emociones y sentimientos, a través de acercamientos formales a la poesía; ii) Facilitar una forma de expresión distinta a la usual, que recupere sus propios recursos literarios para dar paso a la metáfora, la fantasía y la imaginación, a través del trabajo colectivo y el acompañamiento del coordinador; iii) Favorecer el proceso de escritura para potencializarla como un medio de comunicación; y, iv) Permitir que los jóvenes que participan se identifiquen y reconozcan dentro de espacios literarios para reforzar su autoestima y proyección, además de promover el ser reconocidos por su propia comunidad al compartir sus vivencias y sus propios escritos.

Puntos clave de la práctica

El poema puede ser una botella de mensaje lanzada con la confianza –ciertamente no siempre muy esperanzadora– de que pueda ser arrojada a la tierra en algún lugar y en algún momento, tal vez a la tierra del corazón. -Celan

Todos los seres humanos tenemos el derecho de expresarnos de distintas formas; las y los jóvenes de contextos comunitarios, con condiciones de vida diversas y, en muchas ocasiones, adversas, como lo es una discapacidad intelectual leve o moderada, no son la excepción. Mi trabajo me ha permitido observar que entre los jóvenes que viven con este tipo de discapacidad existe la necesidad de expresar sus sentimientos y emociones, especialmente por encontrarse en una etapa de vida en la cual la interacción con su entorno social, familiar y escolar les despierta un interés por agradar y expresarse mediante obsequios y pequeñas notas para hacerse presentes.

Las y los adolescentes con quienes tengo contacto generalmente cuentan con pocas oportunidades de acercamiento a los diversos géneros literarios, ya que la mayoría vive en contextos adversos, debido a que sus padres son analfabetas o no cuentan con referentes para compartirles. Es así como nació la idea de un taller para desarrollar las habilidades de escritura de estos jóvenes para comunicarse y expresar sus sentimientos.

A lo largo del proceso, busqué mostrarme como una docente motivadora, visionaria, persistente, tenaz y perseverante, alentando en todo momento a los jóvenes para seguir desarrollando sus producciones. Al proyecto se unieron ilustradores que elaboraron imágenes para los poemas; ello generó mayor motivación en los jóvenes, ya que pudieron visualizar sus producciones; asimismo, la Secretaría de cultura del estado de Querétaro creyó en el proyecto, lo que posibilitó la publicación y difusión del poemario como producto final.

Principales cambios observados

Las y los jóvenes reconocieron el género de la poesía y se reconocieron capaces de crear y explorar nuevas formas para transmitir ideas, emociones y sentimientos, al escribir poemas propios. A su vez, los padres y madres de familia se mostraron orgullosos de los logros de los jóvenes y se observó mayor apoyo y revalorización de las habilidades y capacidades de sus hijas e hijos. Además, estudiantes, familiares y la docente responsable mejoraron su alfabetización digital, ya que lograron darle mayor sentido al uso de la computadora y el teléfono celular.

Mientras tanto, otras escuelas expresaron su interés en realizar proyectos similares cuando el poemario se presentó ante la zona escolar 06 de educación especial. Así, podría decirse que varios sectores de la sociedad cambiaron su mirada hacia las y los jóvenes con discapacidad intelectual y les leyeron desde un espacio de reconocimiento que antes no se tenía.

Entre colegas: recomendaciones para hacer uso de la estrategia o de sus componentes

  • Desempeñarse como docentes motivadores, persistentes y visionarios.
  • Practicar la empatía con las y los alumnos.
  • Contemplar diversos medios para llegar a las y los estudiantes en este momento de pandemia y siempre tener presentes los ajustes razonables que deben realizarse con cada uno de los alumnos y alumnas.
  • No dejar de darle rumbo a las ideas ingeniosas que nos atraviesan todos los días; todas y todos tenemos experiencias exitosas, sólo se necesita llevarlas a cabo y ser sistemáticos.