
Vivamos en un ambiente agradable
En este documento, Javier Fortunato Vichique Castillo, docente del Jardín de Niños “Telpochcalli” en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, presenta una buena práctica dirigida a un grupo de 28 estudiantes de tercer grado de preescolar, quienes vivieron su primera infancia en el contexto de confinamiento y aislamiento provocado por la pandemia de COVID-19. Esta situación influyó significativamente en sus formas de relacionarse, interactuar y convivir, manifestándose en baja tolerancia a la frustración, poca apropiación de normas de convivencia y dificultades de comunicación. A partir de esta problemática, se diseñó e implementó una intervención basada en la metodología de proyectos centrados en la resolución de problemas, articulada con el campo formativo “De lo humano y lo comunitario”, con el propósito de construir acuerdos de convivencia que fortalecieran un ambiente áulico sano y libre de violencia. Como resultado, los estudiantes desarrollaron comportamientos de escucha respetuosa, empatía y diálogo para la resolución de conflictos, además de incorporar expresiones de cortesía y normas de convivencia que trascendieron al ámbito familiar. Esta sistematización forma parte del 5° Foro Nacional de Visibilización de Buenas Prácticas Docentes: “Los colores de la Nueva Escuela Mexicana”, organizado por Grupo Loga, el Faro Educativo de la IBERO, ProEducación, PAUTA, Renaced y la Red de Mujeres Unidas por la Educación.

